El famoso volován, es una palabra derivada del francés. Hace referencia a “salir volando” por lo liviana que resulta la mezcla. Se trata de una preparación hecha a base de masa de hojaldre o de hoja, en la que resulta una pequeña cesta cilíndrica.

En la mayoría de los casos, se rellena con diferentes mezclas. Las preferidas de muchos son las saladas pero, también, hay sus excepciones en las que se sirve como postre. Ambas opciones son igual de viables y terminan enganchando al paladar más exigente. La parte superior del volován suele abrirse y luego cerrarse como en una especie de tapa o “cofre”.

Este platillo es muy común en fiestas y eventos. Son el aperitivo o entrada perfecta en bodas y bufetes. También pueden encontrarse en tamaño miniatura.

Su origen se atribuye al año 1970 en diccionarios provenientes de París. Su mayor fama surgió en el siglo XIX y era de los preferidos de la realeza; los bocados eran una especialidad preparada para las reinas. Sin embargo, siempre hay quien sabe aprovechar las oportunidades y mejorarlas. En este caso fue un cocinero francés, Marie-Antoine Carême, muy conocido por sus contribuciones a la pastelería y a la cocina mundial. En principio, la idea era rellenar la masa de hojaldre y hornearla. Sin  embargo, obtuvo una forma inesperada: algo parecido a una torre.

Los frutos del mar darán un sabor inigualable y que no podrás olvidar. Además, estarás añadiendo a tu cuerpo una gran cantidad de vitaminas y minerales. ¿Te animas a prepararlos?

¡Será una alternativa para salir de la rutina!