Este plato es una estrella dentro de la gastronomía italiana, según leyendas proviene de la región de Lombardía, logró su nivel de popularidad gracias a Pellegrino Artusi, que es considerado el padre la cocina moderna en Italia. El señor Artusi probó este plato en la trattoria Le Venere hace unos siglos atrás, de esa forma se volvió su fan lo que lo llevó a hablar del mismo con muchas personas, de esa forma se extendió la fama del saltimbocca, que fue reproducido en muchos restaurantes de la zona.

Su fama no solo se debe a su sabor, sino a la facilidad con la que se puede preparar, el corte de carne es primordial aquí, la tapa es el mejor aunque otros sirven igual. Para aplastarlos se puede solicitar en la tienda, aunque es sencillo de hacer en casa con papel de cocina y un mortero. Originalmente se usa como otro ingrediente, Jamón de Parma, sin embargo no se puede conseguir tan fácilmente en todas partes, por lo que otro jamón o un embutido de tu preferencia igual servirá.

Como su nombre lo indica esta es una receta que debe saltar en la boca, lo que se logra con vino de Marsala, pero es fácil sustituirlo por otro vino dulce o limón, todo depende de cuanto quieres elevar el sabor de la receta. La salsa es necesaria y muy rica, pero para que el secreto de la misma se mantenga igual que la textura de la carne, es necesario servir en un plato caliente.

El truco de servir en plato calientes no es nuevo, de hecho proporciona un extra a cualquier receta, esto se logra calentando el plato en el horno o en el microondas, te aseguro que todos los comensales que invites les encantará esta parte, y el sabor saltará en sus bocas.