Este budín es muy querido dentro de la gastronomía de Gran Bretaña, lo interesante de esta receta es que no es dulce como se podría pensar en un primer momento. Aunque tiene versiones dulces, el budín de Yorkshire original es una receta que se ideó para contener cualquier clase de relleno salado, o simplemente como un acompañante. 

Su origen es muy antiguo las primeras recetas escritas de este budín se remontan a los 1700, todo gracias a que cuando se empezó a usar la harina de trigo los cocineros de la época idearon una forma de usar la grasa que las preparaciones de carne dejaban al cocinarse. Con la misma se hacía una masa que se cocinaba mientras la carne se asaba, así se tenía al acompañante perfecto para los platos principales.

El nombre de Pudding de Yorkshire se atribuye a Hanna Glasse, quien en 1747 publicó un libro con una receta con los mismos pasos de las antiguas, pero le colocó este nombre que se mantiene hasta hoy en día. A pesar de saber estos datos no se tiene conocimiento exacto de la razón del nombre. Un aspecto importante de este budín es que debe alzarse al momento de cocinarse, sino no puede llamarse budín de Yorkshire, de hecho se espera que tenga al menos una altura de 10 cm.

Este budín suele acompañar las comidas del domingo en el país británico, tradicionalmente es una torta que se baña en los jugos de la carne o estofado que se realice, de esta forma el comensal ya estará algo satisfecho a la hora del plato principal. En el condado de Yorkshire se sigue sirviendo como entrada, y sigue siendo uno de los platos estrellas de Gran Bretaña.