Los muffins son una especie de ponqué hecho a base de harina y que, luego de pasar por el horno da como resultado una masa dulce y en forma de hongo. Su tamaño puede variar pero suelen ser del tamaño de una manzana y en la parte inferior son recubiertos con un papel de repostería. Sus inicios se ubican en Inglaterra y sus primeras menciones se encuentran alrededor de 1703 en libros de recetas.

En el siglo XIX fue cuando tocaron suelo americano, llegaron en barcos de viajeros y rápidamente se hicieron famosos. Hoy en día podemos encontrarlos en pastelerías, kioskos y cafeterías. Se comercializan en casi todo el mundo y se han vuelto de los preferidos de niños, jóvenes y adultos.

Su nombre proviene de “moofin” que en francés significa pan suave. En ocasiones se agregan frutas confitadas.

Los muffins de papa y queso son ideales para acompañar carnes, pescados, huevos, como merienda o aperitivo. Además, son más saludables que los tradicionales.

Las papas son de esos alimentos que pueden adaptarse a diferentes recetas y siempre nos dejan bien parados. Además, poseen características muy peculiares que la han colocado en número uno en cultivo a nivel mundial. Las primeras “patatas” fueron registradas en suelo americano, alrededor de los Andes. Seguidamente, los españoles las llevaron a Europa en donde se convirtieron en donde adquirieron gran auge. Son ricas en vitaminas (B1, B6) minerales, ácido fólico, potasio, hierro y magnesio. Por su parte, el queso aporta calcio, sales minerales, aminoácidos y proteínas.

¡Anímate a preparar esta receta y sorprende a tus invitados!