El atún es delicioso en todas sus presentaciones. Sin embargo, siguen surgiendo recetas que lo muestran en sus diferentes versiones. Tal es el caso, del sellado con ajonjolí. Su preparación es muy sencilla y es una opción para quienes desean variarlo un poco, sin cambiar su sabor original.

Las semillas de ajonjolí, son bastante queridas en la gastronomía; se consideran originarias de India y África. Con el pasar de los años, fueron trasladadas a los diferentes continentes; convirtiéndose en una de las consentidas de Latinoamérica. El ajonjolí es fuente de proteínas, omega 3 y omega 6, calcio, fósforo, magnesio y vitaminas. ¡Todo en cada pequeña semilla!

El atún, también posee grandes beneficios para la salud; mejora la función cardiovascular, cuida la memoria, contiene vitaminas y minerales, es perfecto para la dieta, pues nos ayuda a llenarnos rápidamente. Su origen data del tiempo de los griegos y romanos, en las cercanías del Mar Mediterráneo.

Al momento de llevar a cabo la preparación, es recomendable usar la llama alta de tu cocina. De esta forma, el atún se sellará quedando rosa en su interior. Este es el resultado deseado, sino quedará duro y seco. El arroz tipo chino es una excelente opción como acompañante. Aunque también puedes inclinarte por los granos y las ensaladas.

Es una combinación que resulta bastante atractiva y nutritiva. Las salsas, añadirán un toque “dulce” al plato. ¡Perfecto para los seguidores de lo dulce y lo salado!

Consigue tus semillas de ajonjolí en sus dos colores o si consigues solo uno, no hay problema y ¡ponte a cocinar! Luego de probarla, querrás prepararla una y otra vez.