La Frittata es una especie de tortilla pero a pesar de sus similitudes con sus primos la tortilla y el omelette, tiene varias diferencias en especial a nivel de preparación. Originalmente la palabra viene del italiano, muchos dicen que de friggere, el término se usaba de forma general, para hablar de comidas fritas, desde huevos hasta la tortilla clásica. 

Pero desde hace más o menos cincuenta años, la frittata ha tenido su puesto de honor al lado de la tortilla convencional y sus versiones en el resto del mundo, que tienden a ser numerosas. Una de las cosas que la diferencian de sus primos, es que los ingredientes con los que se acompaña este plato se anexan a los huevos que han sido previamente revueltos, antes de colocar todo en la sartén, a diferencia de la receta convencional, que se le agregan cuando ya los huevos han sido cocinados.

Otra de las diferencias acerca de la frittata, es que ella no se voltea como la tortilla, para acabar su cocción, sino que se tapa y se baja la llama, o se termina de cocinar en el horno, dándole un sabor más fuerte. La frittata se considera un plato perfecto para aprovechar los restos de las comidas anteriores y no desperdiciar nada.

La frittata de calabaza y menta es perfecta para el verano, ya que la menta le da un toque de sabor particular y fresco para complementar el sabor dulzón de la calabaza. En realidad los ingredientes que acompañarán los huevos se deja a elección del cocinero y los comensales. Lo cierto es que la frittata está ganando mucho terreno en las cocinas familiares.