Se da el nombre de Wellington a las proteínas que son preparadas dentro de una pasta tipo hojaldre. En este caso, nos inclinamos por un delicioso filete. Al cortarlo, disfrutarán de la variedad de colores y lo jugoso de la carne en sí. ¡Todo un festín de sabores! Esta receta es una maravilla culinaria podría parecer complicada pero, realmente, es bastante fácil. Además, se puede preparar con días de anticipación. Solamente, deberás conservar en la nevera y llevar al horno cuando se vaya a consumir. Es uno de los preferidos para ofrecer como brunch, pues contiene la combinación perfecta para saltar entre ambos horarios del día.

El origen de esta combinación, todavía se encuentra en discusión. Algunos afirman, se bautizó así para conmemorar al primer Duque de Wellington, Nueva Zelanda, y sus victorias en las guerras que presidió. Su nombre también ha sido comparado con el de las botas de montar militar y el que resulta luego de salir del horno. El Filete Wellington suele atribuirse la cocina francesa por los ingredientes que comparte con su gastronomía. Ha sido considerado el plato de la realeza, exclusivo para mandatarios y presidentes. De hecho, se ha sabido de famosos que la incluyen en sus fiestas más importantes. Para los ingleses los hongos son la base de la creación, si no los tienen no se trata del Wellington. Sin embargo, hay quienes se inclinan por no usarlos y los consideran innecesarios.

Esta técnica del hojaldre permite que los jugos de la carne se mantengan, evitando que se sequen demasiado.

Si quieres sorprender a tu familia y salir de lo tradicional, esta opción es perfecta. Poco a poco irás tomando el ritmo y te convertirás en una verdadera profesional. ¡Haz la prueba!