Las bebidas refrescantes son imprescindibles en los días de calor. Si bien, el otoño ya está aquí, siempre en bueno conocer recetas que sirven para mitigar en los momentos que hagan falta.
El origen de esta receta es incierto. Algunos la consideran argentina otros, paraguaya. Lo cierto es que, es muy común ver a argentinos tomando Clericó en las reuniones familiares de los fines de semana, por lo que, muchas veces, se adjudican esta receta.

La Sangría Española es un refresco que se popularizó rápidamente en todo el mundo.

Llego a la Argentina y en este país se transformó en la mejor compañía para las tardes de calor.

Tanto que, los argentinos no quisieron quedarse atrás e idearon su propia bebida, bastante similar a la tradicional. Sería como un “primo lejano” de la bebida española.

El  Clericó es una sinergia de sabores que mezcla lo rico de las frutas cítricas y tropicales con la suavidad de un vino popular (puede ser blanco o tinto).

Se sabe que esta bebida es muy buena para la salud. ¡Sí! Ingerida con responsabilidad y moderación, el clericó sirve para el catarro, la tos y los dolores de ciática.

Asimismo, es un buen motivo para reunirse con amigos y pasar un buen momento.

Esta receta fácil tiene una fórmula súper sencilla: vino, fruta picada, hielo y unas copas. Puedes agregarle alguna bebida dulce o gasificada, todo a elección.

¡Aquí te dejo la receta rápida del tradicional clericó!