La cazuela de pescados y mariscos, tiene un origen muy misterioso.

Los mapuches la preparaban como “corri-achawal”: Una suerte de caldo de ave (gallina o pavo araucano) que llevaba zapallo, papas, chuchoca o choclo, porotos verdes, pimentones, quínoa, ají y hierbas silvestres.

Así es como, según los ingredientes, suelen variar en las diferentes regiones.

Este riquísimo plato que hoy te compartimos, es ideal para saborearlo en Semana Santa o en cualquier otra ocasión: con abadejo, mejillones, langostinos y muchos ingredientes más.

Eso sí, tienes que saber que esta cazuela es muy nutritiva y sabrosa, por la gran combinación de distintos ¡frutos del mar!

¡Saboreemos juntos esta riquísima receta en pocos pasos!