La primera Sociedad que consumió buñuelos , después de la Romana,  fue la Morisca donde habitaban muchas personas humildes.

Los buñuelos a secas, hoy en día resultan ideales para esos momentos en que necesitas sacar de la galera un bocado dulce. Y lo mejor, es que los puedes cocinar con los ingredientes que siempre deambulan por las alacenas y heladeras.

Son ideales para el desayuno o la merienda, para compartir y acompañar con café o cualquier infusión que más te guste.

Esta es una preparación muy antigua de la cocina mediterránea, donde se acostumbraba a comerlos en Navidad. Los buñuelos son un postre muy típico en muchas comunidades autónomas y, sobre todo, durante diferentes fiestas regionales.

Cada territorio de España, incorpora sus propios ingredientes y su propia tradición. Uno de los más conocidos son los buñuelos a secas, una especie de fruta de sartén y nosotros en esta receta súper práctica, lo vamos a compartir contigo.